Todo por distraída, si ya se que a estas alturas de la vida no puede ser justificación pero, así fue, bueno también tuvo algo que ver lo golosa que soy; les cuento:
Ayer estaba en la cocina, disfrutando una gran pieza de uno de los platillos que más me gustan, estaba delicioso, no le faltaba nada, pero yo quería más, siempre que lo como quiero más, así que me puse de pie, me acerqué al fuego, estiré el brazo y fue cuando ocurrió, fue sólo un pequeño roce, pero suficiente para hacerme pegar un grito y mentar madres; qué horror!!!, ¡Qué ardor, qué dolor, pero qué sabroso!!!
Por la mañana sucedió en la regadera, abrí la llave del agua, me metí a bañar despreocupada, el agua comenzó a caer sobre mi cuerpo y de repente, sin ningún aviso, saz¡, un chorro de agua caliente me corrió por la espalda, ni tiempo tuve de hacerme a un lado, la parte baja de mi recibió la peor parte; ay, me acuerdo y todavía me duele.
Pa’cabarla de amolar, fui al salón a depilarme lo habitual, nada nuevo ni extraño; pero quién sabe por qué extraña razón esta vez la cera me quemó, de nuevo el grito y la mentada de madre, pero esta vez si tuvo receptora, (igual y no fue su culpa pero, me dolió horrible) por supuesto que suspendí el servicio, aunque tuve que aguantar que terminara la zona, ni modo de salir, medio peluda, medio depilada, noooooooo señor, salí bien depilada y bien quemada. Con una buena untada de pomadita espero que desaparezcan.
Aquí una de las quemadas
por tiempo y ubicación no es posible presentar las otras.
por tiempo y ubicación no es posible presentar las otras.



6 comentarios:
Primis?
Si ni parientes somos...
Vitacilina creo, es la solución
Hola, uf! lamento todo eso...Saludos.
jesagu: jajaja, imagínate, sería pecado. Un beso.
gusmar: gracias, ya todo va mejor. Saludos
¡Caramba, qué mala suerte! cuídate mucho...
¡Un saludo!
miguel: en adelante seré más atenta, gracias.
A eso se le llama mala suerte. Pero quizás has reunido todas las quemadas en un día y no te haces nunca ninguna más. ¿Firmas? Un beso.
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