Ummm, en verdad, hoy si que me lucí, estuve inspirada. Hacía días que tenía ganas de hacer algo así, pero no le atinaba a los ingredientes, pero hoy si conseguí lo necesario. Y me salió delicioso, yumi, yumi. Aquí les comparto la receta y el secreto.
Primero los ingredientes básicos.
Tres chiles grandes, de esos oscuros
300 gramos de tomates maduros, checar que no estén aguados
Medio kilo de carne
Las otras ocasiones lo había hecho con los mismos chiles pero sin los tomates y nomás no salía como se me antojaba; además la carne ahora la pedí en otra presentación, quizás también eso contribuyó y le dio otro sabor.
Procedimiento
Se limpian los chiles bajo el chorro del agua, cuidando de no romperlos, se pelan los tomates y también se pasan por agua, luego se pone al fuego con un poco de agua y una pizca de azúcar (solamente un toque dulce), una vez que hierven se retiran del fuego y se dejan enfriar.
Se pone a calentar el recipiente donde se va a cocinar.
La carne se sazona, y ya sazonada se pone en el recipiente, que debe estar bien caliente y engrasado para que no se pegue la carne; se tiene que mover constantemente; en cuanto cambia de color y una vez que suelta su jugo se deja de mover, se baja la flama hasta que casi se seque, entonces se agrega una mezcla hecha con los chiles, los tomates, el azúcar y un trozo de cebolla. Esta mezcla debe cubrir bien la carne, se revuelve nuevamente, se rectifica la sazón, se tapa y se deja cocinar por 8 o 10 minutos a fuego bajo.
Les aseguro que queda delicioso.
Buen provecho!
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Actualización
El guisado que con tanto esmero preparé, no fue del agrado de los comensales; la salsa quedó muy sabrosa, pero a la carne le faltó cocimiento y algunos trozos quedaron duros, no incomibles, pero...
lo suficientemente duros como para dejarlos en el plato...
ni hablar, ha llegado el momento de comprar una olla presto.