Como ya se está haciendo costumbre, volvió nuevamente en octubre;
sin permiso, sin aviso, con la complicidad de las sábanas que yacen en el suelo.
Claro, debí presentirlo, debí estar preparada... pero no lo hice,
otra vez me sorprendió; su aparición me ha dejado nuevamente helada.
El colmo es que con una vez no basta, ya van dos noches;
dos noches en las que se apodera de mi cuerpo tendido en la cama,
expuesta a su fuerza me recorre toda,
estoy dormida, no puedo moverme,
es tan intenso que penetra mis sueños, me quedo inmóvil
hasta que llega un momento en el que tengo que despertar,
es entonces cuando me doy perfecta cuenta de que
el frío nuevamente se ha apoderado de mi.
Abro los ojos, a mi lado encuentro el cuerpo tibio de mi marido,
me acerco, me abraza, me vuelvo a quedar dormida;
ya no tengo frío.
Espíritu navideño
Hace 7 años



3 comentarios:
Hola saludos...Tenìa un tiempito sin pasar pero ya extrañana tus letras.
Hey... regresaste !!!!
Por aquí voy a andar..... y no dejes que el frío te llegue.... shuuu... shuuuu....
Besos
Gusmar: Como siempre bienvenido.
W: Si nuevamente por aquí... con un buen calentador le digo no al frío, saludos
Publicar un comentario